¿Quién fue el rey Ahaz? Fue el noveno rey de Judá después del rey David. Vivió cuando la guerra amenazaba con la destrucción del reino de Judá. Él quiso como un aliado un reino pagano vecino. Él no pedía el auxilio del Señor porque no creía en el Señor.
Isaías aconsejaba al rey confiar en el Señor su Dios. Aunque el rey no creía en Dios, Isaías terminó prometiendo una señal de Dios, que la virgen concebiría y daría a luz un hijo.
¿Era una señal de un nacimiento real? ¿Era que el rey tendría un hijo y heredero? ¿Era que las generaciones de los hombres continuarían? ¿Era que María concebiría al Cristo? ¿Era que todas estas serian la señal?
La virgen: La palabra hebrea, almah, usada aquí, significa sencillamente una joven mujer casadera. La palabra, almah, es menos especifica que virgen en español. Podría referirse a la reina embarazada del rey. Podría referir a las mujeres jóvenes que por sus bodas darían a luz las generaciones que vendrían.
La traducción griega más antigua de la Biblia, llamada la Septuaginta, tradujo la palabra alma como virgen. A traducción Vulgata de San Geronimo también tradujo la palabra hebrea como virgen.
El hijo al que se refiere podría ser el próximo rey. Podría significar un otro líder que salvaría el reino de Judá del peligro en la época de Ahaz. Aunque Isaías no lo habría sabido, la promesa del hijo completamente realizaría en el nacimiento de Jesucristo quien es Emmanuel, que es Dios-con-nosotros.