Por favor, lean este pasaje ante de la homilía.
Entonces, no hubo sindicatos, ni horas extra, ni alivio. Si hubiera llegado a su casa hambrientes, sudados y cansados, el amo habría esperado que le sirviera. Si no das la talla, él ti no despidiera; te golpeara, te azotara, te vendiera al poder d otro, o te matara.
Ahora, tenemos sindicatos, horas extra, y tenemos leyes que protegen los trabajadores. Ahora, si no lleva a cabo tus obligaciones, puede despedirse, pero tiene derechos para protegerte de algunos resultados de las acciones de tu amo. Sin embargo, ahora es este; entonces era eso.
algún día nosotros estaremos llegar a casa para comer la cena, hambrientes, sudados y cansados, y que esperamos que nuestro amo diga, “Prepárame de comer y pueden ustedes comer posterior. Sin embargo, Dios nos mandara que debemos sentarse, ponerse cómodo, y permite que él mismo nos sirviera. En aquel día, encontremos que Dios, el que seriamos como negrero es verdaderamente un Dios a quien le gusta hacer fiestas con nosotros. Pensamos en términos de un purgatorio grande, pero Dios intente un cielo inmediato.
Pasamos la vida pensando que estamos sirviendo como siervos que no cumplimos nuestras obligaciones, per Dios pasa la eternidad muchas gustando que nos he hecho.